Por: Martín Mariño
“Soy originalmente zurdo, aunque he logrado ser ambidiestro para gran cantidad de tareas”.
Título y frase de entrada, como analogía reflexiva que interroga a los términos: Derecha e Izquierda; los que la historia, el lenguaje y su semántica, la religión, la escuela, la política y el poder le han asignado y determinado sus significados: El denotativo normal (Derecha: recto, igual, seguido, sin torcerse. Izquierda: lo situado al lado del corazón…) y el connotativo, con sus variados sentidos (Derecha: Justo, legítimo, hábil, fuerte, diestro. Izquierda: equitativo, solidario, servicial…); en algunos casos estas interpretaciones son insidiosas:…”Izquierda desfavorable, siniestra, etc. Derecha manipuladora, oportunista y soberbia”.
Antónimos implícitos en la dualidad de la condición humana, generadores de hechos disruptivos (Maltrato, ofensas, violencia irrespeto, desprecio, intolerancia y muerte, inclusive) en entornos sociales y políticos ambiciosos, sectarios y poderosos. “Derecha e Izquierda”, expresiones dichas y utilizadas en casa, centro educativo, iglesia, sitio de trabajo, calle, sin mala intención en la mayoría de los casos:…”Los buenos a la derecha; a la izquierda, los malos… ¿Usted es zurdo?… Camine derecho, no se tuerza… Siempre por la derecha,.. Está sentado a la diestra de Dios Padre… Dimas, el buen ladrón, a la derecha; Gestas, el malo, a la izquierda”.
En los ámbitos sociopolítico y gubernamental, meollo del asunto; los dirigentes y colectividad de los partidos de Izquierda o de Derecha, aunque conviven, no comparten sus ideologías y enfoques; se culpan mutuamente de sus fracasos, más que de sus aciertos; se detestan, ofenden y violentan con actos o palabras punzantes, con razón o sin ella:…” Para ser de La Izquierda hay que leer y pensar mucho; para ser de La Derecha, basta con estar orgulloso de su propia ignorancia”. (Mary Shelley). “La Derecha no tiene derecho a existir”. (Pedro Sánchez, Jefe del Estado Español). Afirmaciones como estas evidencian el grado de intolerancia en una convivencia simulada y obligada por La Ley y la Normatividad Constitucional.
Resulta utópico, pero posible; así sea por por conveniencia, adoptar y adaptar una conciencia social que le dé sentido al rol
asumido y desempeñado en la vida, pues …”Vivir significa asumir la responsabilidad de encontrar la respuesta correcta a las cuestiones que la vida plantea, cumpliendo con la obligación que nos asigna”:…Un servicio social sincero y eficiente, con un trato respetuoso igualitario y equitativo como verdaderos seres humanos; necesitados y complementados con el uso de nuestras manos, las dos, bendiciendo, ayudando, aplaudiendo, y con las de los demás congéneres; con ellas arriba, vitoreando jubilosos positivos logros personales, profesionales y colectivos; saludando, recibiendo o despidiendo con pañuelos de cualquier color al familiar, al amigo, al vecino cual familiar más cercano.
¡Basta ya!… No más violencia por pensar, sentir y actuar de manera diferente.
MAM.
Junio del 2025
Pamplona / España.



