En blanco y negro | Por: Amparo Bustamante Osorio | Periodista conceptual e independiente
La avanzada socio cívico y cultural de EL CIVISMO ES MI CUENTO, sigue su marcha en este año, para hacer una nueva presentación con un segundo escenario de Civismo y Urbanidad, al que se le dio un primer paso calificándole de Instructivo de la Cívica y las Buenas Maneras. Hoy es OYE, CIUDADANO
Se ha recorrido con esta temática durante casi cuatro años, buscando que el ciudadano de a pie, llegue a entender y comprender lo vital de saber, el buscar la práctica diaria de los valores y principios, que conlleve a la sana convivencia entre las comunidades y la sociedad en general.
Y es verdad relativa como piensa el ciudadano que va caminando en sus distintos roles, porque vemos que el pensamiento de ese ciudadano cualquiera que sea su estrato, no piensa ni actúa como ciudadano, ni que significa tener la identidad de ser colombiano, y sobrellevar con libertad y responsabilidad los derechos y deberes que toda persona nacida en este país debe asumir, cuando adquiere su documento de identidad, que lo acredita como ciudadano.
Con esta nueva consigna OYE, CIUDADANO, se busca emplear una estrategia que nos lleve a todos a escuchar lo que dice la ética, la educación, la cultura y el conocimiento de los indicativos, que nos lleven por el buen camino de la solidaridad, la comprensión, el respeto y la vida en paz con las gentes que nos rodean a diario.
La práctica de la correcta ciudadanía hará que escuchemos cuales son esos principios patrios con que se gobierna un pueblo, valorando su patria, sintiéndose orgulloso del lugar donde ha nacido, corresponder con gusto al ejercicio de los deberes que esto implica, portando los colores de su bandera con dignidad, teniendo presente las distintas celebraciones nacionales, estudiando los parámetros políticos de tener la oportunidad de conocer la autoridad e instituciones que lideran la nación, obrando con la honradez propia del que exhibe el título más hermoso: ser CIUDADANO.
El poder que tiene ese ser humano de ser ciudadano, le permite ser el elector primario, que elige y busca recibir la confianza de sus coterráneos para estar al frente de una labor que ha de beneficiar a todos sin distinción alguna. Y aún más importante, escuchar y ser escuchado ante cualquier situación o circunstancia que amerite juicio sobre sus actuaciones.
OYE, CIUDADANO pretende que vivamos con la paz del espíritu, no importando, razones sociales, económicas, religiosas o de cualquier índole, impartiendo una riqueza natural que todo traemos, como es la vida misma, permitiendo que podamos convivir sin resquemores, irreverencias, odios y otras muchas pasiones que tiene el alma humana, la que reconociendo su estatus de creer que hay una filantropía espontánea dentro de cada corazón, se sensibiliza con la necesidad de amar y ser amado, busca que ser ciudadano es más que tener una cédula de ciudadanía, con un número de identidad, unos datos registrados, una fotografía y una huella, que permita ser reconocidos como portar esa ciudadanía, sino entender que siendo un ser humano, hemos llegado a este mundo, con una misión y una visión que nos impele a comportarnos como lo que realmente somos. Y cuando esa firma queda allí en este documento registrada, no sea solo la caligrafía de una mano, sino el sello personalísimo de que vivimos como ciudadanos del mundo.
OYE, CIUDADANO quiere a través de estas líneas, dejarles un sencillo pero elocuente poema de FÉLIX RAFFÁN GÓMEZ, acerca de la bandera de mi patria, que dice así:
LA BANDERA DE MI PATRIA,
TRES COLORES LUCIRÁ.
AMARILLO, AZUL Y ROJO
QUE VALIENTE DEBO AMAR.
EL PRIMERO ES LA RIQUEZA
DE LA TIERRA Y SU BONDAD.
EL SEGUNDO EL MAR Y EL CIELO,
CON SENTIDO FRATERNAL.
Y EL TERCERO SIMBOLIZA:
ROJA SANGRE Y LIBERTAD.
Ciudadano usted es, yo soy y todos somos ciudadanos.


