Por: Ramiro Osorio Jaramillo
Me la juego por el amor y el optimismo. Por exaltar la belleza del paisaje teñido de múltiples verdes del fértil suelo que con esfuerzo decoran las manos campesinas. Me quedo con el azul de nuestra riqueza hídrica, con las límpidas aguas de ríos y quebradas arriba en sus manantiales; ya frías como el mismo páramo que las ve brotar, ya en el cálido vapor qué acompaña las fuentes de las termas que cubren con un poncho blanco de niebla nuestro bosque tropical.
Me quedo con la amabilidad de nuestra gente. Con los triunfos de nuestros deportistas. Con las diversas expresiones artísticas, con el fantástico mundo cultural, con la gastronomía criolla y ancestral, con el huevo y el chorizo. Con sus construcciones representativas que nos dan identidad, con la finca cafetera, la parcela agrícola y el recuerdo de nuestros mayores que no los quiero olvidar. Guardo para mí la gratitud con los empresarios generadores de empleo, con los comerciantes quienes con su amabilidad saben al cliente conquistar. Con los obreros que embellecen con sus palustres nuestras calles, nuestras plazas nuestras instituciones, nuestro hogar. Con los buenos alcaldes, que, aunque pocos, han dejado huellas de progreso con grandes ejecuciones para nuestro bienestar. Me quedo con este paraíso que disfruto con todo mi ser. Me enorgullezco de ser un buen santarrosano y por eso le canto con amor!
Me olvido del agravio de promesas incumplidas de una clase política que cambia de actores, pero perpetua el mismo sainete de mentiras disfrazas de bondad. Me dedico en esta ocasión a exaltar al ciudadano normal pa’ que gritemos en coro sin cesar…
¡FELIZ CUMPLEAÑOS 180 SANTA ROSA DE CABAL!



