El verdadero cambio que ha vivido Colombia: ¿Ideología o sectarismo?

#Editorial | Por: Fabian Osorio Mosquera

En los últimos años, Colombia ha experimentado una agudización de la polarización política, un fenómeno que, más allá de los partidos o líderes de turno, parece estar anclado en la cultura popular. El gobierno de Gustavo Petro, quien llegó al poder prometiendo un cambio profundo, ha hecho evidente este nuevo panorama. Sin embargo, al observar los últimos acontecimientos, el cambio que muchos esperaban no es necesariamente el que el país necesitaba. Aunque, de que hubo cambio, lo hubo.

El cambio más notable no ha sido el de las políticas públicas, sino el de las posturas de algunos sectores de la ciudadanía que, de la noche a la mañana, parecen haber transformado sus creencias y discursos sin titubear. Quienes hace unos años rechazaban las manifestaciones y se enorgullecían de no marchar, ahora toman las calles en defensa de sus convicciones. Del mismo modo, aquellos que antes apoyaban los bloqueos y las protestas hoy los ven como una amenaza a la estabilidad nacional. El péndulo de la opinión pública ha oscilado en ambas direcciones, revelando no solo la volatilidad de nuestras posiciones políticas, sino también una profunda falta de coherencia.

Lo que debería ser un ejercicio saludable de autocrítica y reflexión se ha convertido en una mera alineación ideológica. Los discursos han cambiado dependiendo de qué lado del poder se esté. El ciudadano común, que debería actuar con sentido crítico, se ha sumido en un sectarismo que lo coloca como peón en el tablero de intereses más grandes.

Así, vemos cómo quienes antes defendían la fórmula para calcular el precio de la gasolina, hoy critican su incremento con igual fervor. Otros, que pedían a gritos una reducción de los precios, ahora encuentran justificación en los argumentos del gobierno actual. El problema no reside en si el país está gobernado por la izquierda o la derecha, sino en la tendencia de muchos ciudadanos a subordinar su criterio a la ideología del momento, sin detenerse a pensar por qué creen lo que creen.

Es en este contexto que se vuelve crucial recuperar la capacidad de disentir con fundamentos, de criticar a los líderes sin caer en un discurso puramente partidista. Los verdaderos actores de cambio son aquellos capaces de señalar tanto los aciertos como los errores, independientemente de si provienen de Petro, Uribe o cualquier otro líder político. El desafío no es elegir un bando, sino aprender a analizar los hechos desde una perspectiva que vaya más allá de las consignas fáciles.

El camino hacia una Colombia mejor no se trazará con fanatismo ni con discursos polarizantes. Solo podremos avanzar como sociedad si dejamos de lado las etiquetas y apostamos por el debate informado, crítico y honesto. Porque el cambio que este país necesita no es solo de gobierno, sino de mentalidad.

Clima
Santa Rosa de Cabal
Nubes dispersas
15
16º - 13º
67%
0.45 km/h
19
sáb
19
dom
22
lun
19
mar
19
mié

PERIODICOELFARO.ORG

Suscríbete a nuestro newsletter y recibe nuestra
EDICIÓN DIGITAL GRATIS