Más que un problema de salud pública y mental
En el período 2021–2024, en la región del eje cafetero (Caldas, Risaralda, Quindío y Tolima) se registraron 15.142 intentos de suicidio de los cuales se consumaron 1.157. Estos datos muestran una situación crítica en la región: duplicó a la tasa nacional por cada 100.000 habitantes, superó el promedio de intento de suicidio frente a la media nacional y alcanzó niveles de regiones de mayor riesgo en el planeta. El grupo etario de mayor incidencia es el de adolescentes y jóvenes (de 12 a 28 años) con el 60-70%; aunque son las mujeres las que realizan mayor número de intentos de suicidio, son los hombres los que logran en mayor número su cometido; más del 50% de los casos se presentan en las capitales de los departamentos y en menor grado en zonas rurales; aunque la causalidad por género presenta matices, es común el conflicto afectivo, los problemas familiares y económicos, los trastornos emocionales y, especialmente en los hombres, aislamiento, depresión y menor búsqueda de ayuda y empleo de medios más letales. Los anteriores son algunos aspectos a considerar para elaborar políticas que articule gobierno-sociedad tendientes a reducir el suicidio en esta región. Otros estudios en Colombia muestran que la pobreza y la exclusión social estimulan estas decisiones, en tanto que las violencias no lo son en forma significativa para quienes las han sufrido mostrando, en consecuencia, el fortalecimiento de su resiliencia.
Acerca del suicidio se ha reflexionado a lo largo de muchos siglos, con muy diversas interpretaciones que lo califican de pecado, delito, libertad individual, voluntad, derecho humano, rechazo del dolor, desesperanza, enfermedad mental, cobardía y fenómeno social multidimensional, entre otros. Cabe preguntar ¿qué le dice el suicidio a la sociedad donde ocurre y cuáles condiciones históricas y culturales lo hacen más frecuente en determinados contextos? Preguntas pertinentes puesto que el suicidio no solo habla de quien muere, sino que interpela a quienes perviven en su entorno social. Prevenir el suicidio, es valorar la vida de todos los seres humanos en la utopía de la equidad, la paz y la fraternidad.
[1] Fuente: Tasas de suicidio en la RAP Eje Cafetero (2024), Región Administrativa y de Planificación del Eje Cafetero. Consultado en https://ejecafeterorap.gov.co/blog/bloque-parlamentario-seguira-gestionando-en-pro-del-desarrollo-regional/ el 19 de agosto de 2025



