Por: Sebastián Andrés Villegas Alvarán
En Santa Rosa de Cabal, el turismo se nos está yendo de las manos. En temporada alta, las calles colapsan, el ruido es insoportable y la suciedad nos recuerda que el modelo actual es insostenible. Los negocios dependen de esa avalancha de gente para sobrevivir, pero estamos sacrificando la experiencia, la identidad local y el patrimonio propio por una ganancia rápida. La gestión social es deficiente, el gobierno local busca impulsar esto, sin tener las vías pavimentadas; tenemos un problema más allá de la mala gestión cultural y social antes dicha.
¿Problema? Que seguimos obsesionados con captar “turistas nuevos” todo el tiempo. Como estrategia de negocio, eso es ineficiente y desgastante. No solo porque el turista nuevo no cabe en un molde que se preparó para turistas anteriores, sino que a grandes rasgos, esto nos quitará la seguridad de que siempre que aumente la “marea de turismo” lleguen la cantidad necesaria para mantenerse a flote o hundirse.
La solución está en el Retargeting Estratégico. En lugar de intentar meter a mil personas el mismo fin de semana, usemos la data para traer de vuelta a quienes ya nos visitaron, pero incentivándolos a venir en temporada baja. ¿Quieres que el cliente vuelva? Dale una experiencia exclusiva, tranquila y personalizada que en medio del caos de enero es imposible lograr.
Entrando a la temporada alta de junio, no es preocupante ver como se llenará termales o restaurantes ya conocidos, lo preocupante es que en la temporada agosto-noviembre será un punto frío donde aquellos que no aplican el modelo de retargeting se verán “apretados” económicamente, esto no es solo marketing; es gestión inteligente. Si logramos que los hoteles y cafés tengan flujo constante todo el año gracias a una base de clientes recurrentes, dejamos de necesitar esa saturación masiva que nos ahoga. Menos masa, más fidelidad y mejores ingresos.
Es hora de dejar de “cazar” turistas y empezar a gestionar relaciones. La tecnología ya la tenemos, solo falta cambiar el chip: menos desorden y más estrategia.


